Primero estudiamos tu cabello
Valoramos la zona donante, la densidad del cabello, el grosor, el patrón de alopecia y la zona que queremos recuperar.
Una técnica de precisión para recuperar el cabello de forma natural: tus propias unidades foliculares, trasladadas una a una.
Cuando un paciente nos pregunta cómo hacemos un injerto capilar FUE con pinza, la explicación más sencilla es esta: extraemos tus propias unidades foliculares de la zona donde tienes más cabello y las trasladamos, una a una, a las zonas donde lo has perdido.
Pero detrás de algo que puede parecer sencillo hay un procedimiento quirúrgico que requiere planificación, precisión y experiencia.
El objetivo no es simplemente colocar unidades foliculares.
El objetivo es conseguir que el cabello trasplantado crezca de una forma natural y se integre con el cabello que ya tienes*.
Valoramos la zona donante, la densidad del cabello, el grosor, el patrón de alopecia y la zona que queremos recuperar.
Tenemos que tener en cuenta la edad, las proporciones de la cara, la forma de la frente, la densidad disponible y la posible evolución de la alopecia.
Utilizamos un instrumento de pequeño diámetro, denominado punch, para acceder individualmente a las unidades foliculares. La extracción se realiza una a una, respetando la orientación natural del folículo y minimizando el traumatismo sobre la unidad.
Podemos encontrar unidades con diferentes cantidades de cabello y diferentes características. Esta selección nos permite decidir dónde puede ser más adecuado colocar cada una.
Las unidades foliculares se colocan una a una mediante pinzas quirúrgicas de precisión. Cada unidad tiene que entrar respetando la dirección, el ángulo y la profundidad que hemos planificado.
La primera línea es probablemente una de las zonas donde más se nota la calidad de un trasplante.
Si observamos nuestro cabello natural, veremos que en la primera línea no existe una fila perfectamente uniforme de cabellos. Hay pequeñas irregularidades, diferentes direcciones y unidades con distinta cantidad de cabello.
En un trasplante buscamos respetar esa naturalidad. Por eso las unidades de un solo cabello tienen un papel especialmente importante en la zona más anterior.
La naturalidad no se consigue haciendo una línea perfecta. Se consigue haciendo que parezca una línea natural.
Hay algo que consideramos fundamental antes de realizar cualquier trasplante: la zona donante es limitada.
Disponemos de un número determinado de unidades foliculares y debemos utilizarlas con criterio. No queremos simplemente conseguir un buen resultado ahora: queremos que la planificación tenga sentido también dentro de 5, 10 o 15 años, teniendo en cuenta la posible evolución de la alopecia.
Por eso un buen trasplante comienza mucho antes de la primera extracción.
Es una técnica de trasplante capilar en la que:
Todo el proceso tiene un mismo objetivo: que el cabello trasplantado parezca tu cabello. No buscamos que se note que llevas un injerto; buscamos que se vea natural.
Depende de cada paciente. La cantidad de unidades que podemos utilizar está condicionada principalmente por la zona donante y por las características de la zona receptora. No todos los pacientes tienen la misma densidad ni la misma calidad capilar, así que antes de hablar de un número determinado de unidades debemos estudiar el caso. En un trasplante bien planificado buscamos la mayor densidad posible dentro de unos límites seguros y naturales, sin poner en riesgo la zona donante.
El cabello no aparece de forma inmediata. Después del procedimiento comienza un proceso progresivo de recuperación y crecimiento. Durante las primeras semanas pueden producirse cambios en el cabello trasplantado que forman parte de la evolución normal del procedimiento. Después comienza una fase progresiva de crecimiento y el resultado va evolucionando con el paso de los meses. Por eso un injerto capilar debe valorarse como un proceso y no como un resultado inmediato: cada paciente evoluciona a su propio ritmo.
Nuestro objetivo es que, cuando el cabello crezca, nadie tenga que saber que te has realizado un trasplante. Para conseguirlo hay que cuidar cada parte del proceso: planificar bien, extraer correctamente, conservar las unidades, seleccionarlas, distribuirlas y colocarlas respetando su dirección natural. El número de unidades trasplantadas es importante, pero no es el único factor que determina el resultado: la forma de utilizarlas es igual de importante.
FUE y DHI hacen referencia a diferentes partes del procedimiento: la FUE a la forma de extraer las unidades foliculares y el DHI a la forma de implantarlas. Pueden utilizarse dentro de un mismo plan quirúrgico, y la elección de una u otra debe realizarse después de valorar las características de cada paciente.
Cada caso es diferente. Valoramos tu alopecia, tu zona donante, la calidad de tu cabello y tus expectativas, y te explicamos con claridad qué podemos hacer y qué resultado es razonable esperar. Un buen injerto capilar no empieza cuando comienza la cirugía: empieza cuando se toma la decisión correcta.
Cada uno con su propia página: en qué consiste, qué se consigue y dónde se realiza.