Estudio y diseño
Antes de la intervención estudiamos la alopecia, la zona donante y la zona receptora. También tenemos en cuenta la edad, las características del cabello y la posible evolución futura de la pérdida capilar.
Implantación directa de cada unidad folicular con implanter, controlando dirección, ángulo y profundidad para un resultado natural.
El DHI (Direct Hair Implantation) es una técnica de implantación capilar en la que las unidades foliculares, una vez extraídas de la zona donante, se implantan directamente en el área receptora mediante un implanter o dispositivo de implantación.
A diferencia de otros métodos de trasplante, la particularidad del DHI está principalmente en la forma en la que se realiza la implantación de los folículos. Cada unidad folicular se coloca de manera individual, controlando su dirección, ángulo y profundidad.
El objetivo es conseguir una distribución natural del cabello y aprovechar de forma adecuada las unidades foliculares disponibles.
El procedimiento comienza, como en cualquier trasplante capilar, con una valoración médica y una planificación individualizada.
Antes de la intervención estudiamos la alopecia, la zona donante y la zona receptora. También tenemos en cuenta la edad, las características del cabello y la posible evolución futura de la pérdida capilar.
Las unidades foliculares se extraen individualmente de la zona donante mediante técnica FUE.
Una vez extraídos, los folículos son revisados y preparados para su implantación.
Las unidades foliculares se cargan individualmente en un implanter, que permite colocarlas directamente en la zona receptora. El médico puede controlar de forma precisa la dirección, el ángulo y la profundidad con la que se introduce cada unidad.
La principal diferencia no está en la extracción, sino en el sistema utilizado para implantar las unidades foliculares.
Por eso es importante aclarar algo: DHI no significa necesariamente que sea mejor que FUE. FUE y DHI son conceptos que hacen referencia a diferentes partes del procedimiento y pueden utilizarse dentro de un mismo plan quirúrgico.
La elección de una técnica u otra debe realizarse después de valorar las características de cada paciente.
El DHI puede resultar especialmente útil cuando buscamos trabajar determinadas zonas con precisión, por ejemplo:
No obstante, no existe una técnica universalmente indicada para todos los pacientes. La estrategia quirúrgica debe adaptarse a cada caso.
En un trasplante capilar, el objetivo no debería ser simplemente implantar el mayor número posible de folículos.
Lo importante es conseguir una distribución adecuada, respetar la zona donante y conseguir que el cabello trasplantado se integre con el existente.
La dirección y el ángulo de cada unidad, especialmente en la zona frontal, pueden marcar una diferencia importante en el resultado final.
Un buen trasplante capilar comienza antes de entrar en quirófano.
La valoración de la alopecia, el estudio de la zona donante, el diseño de la zona receptora y la planificación del número y distribución de las unidades foliculares son tan importantes como la propia técnica de implantación.
En Medical Linares estudiamos cada caso de forma individual para determinar qué estrategia puede ofrecer el resultado más natural y adecuado para cada paciente.
Después del trasplante, el cabello atraviesa diferentes fases. Es normal que parte del cabello trasplantado se caiga durante las primeras semanas antes de comenzar una nueva fase de crecimiento. El resultado aparece de forma progresiva y suele requerir varios meses para poder valorarse adecuadamente. El seguimiento médico permite comprobar la evolución y valorar el resultado durante todo el proceso.
DHI no significa necesariamente que sea mejor que FUE. Son conceptos que hacen referencia a diferentes partes del procedimiento —la FUE a la extracción y el DHI a la implantación— y pueden utilizarse dentro de un mismo plan quirúrgico. La elección debe realizarse después de valorar las características de cada paciente.
En la reconstrucción o definición de la línea frontal, en las entradas, en zonas donde ya existe cabello previo y se quiere aumentar la densidad, y en pacientes en los que hay que controlar cuidadosamente la dirección y el ángulo de implantación. Aun así, no existe una técnica indicada para todos los pacientes: la estrategia se adapta a cada caso.
El objetivo no es implantar el mayor número posible de folículos, sino conseguir una distribución adecuada, respetar la zona donante y que el cabello trasplantado se integre con el existente. El número se decide en la planificación, después de valorar la alopecia y la zona donante.
Empieza por conocer qué necesita realmente tu cabello.
Cada uno con su propia página: en qué consiste, qué se consigue y dónde se realiza.